Presentación del libro En la trastienda de los análisis. Volumen III: La clínica y el pase de Melanie Klein a Lacan, de Sergio Rodríguez

10/05/2006- Por Silvia Rivello

¿Qué papel juega este volumen, el tercero? Entre las exposiciones de lo psicoanalítico como recurso, la teorización de los discursos para mejor ubicación del discurso del analista, por un lado, y -por otro- la exposición y despliegue de un análisis, el autor coloca este libro como una bisagra necesaria: dejarse atravesar todo el tiempo por la pregunta: Por qué me nombro analista Y nos presenta su testimonio de des-subjetivación trabajando en la teoría psicoanalítica el pase de la teoría de Melanie Klein a la de Lacan, argumentando, sencilla pero nodularmente, los hallazgos de la teorización lacaniana y sus efectos en la clínica.(…) Haciendo jugar la pregunta con distintos contextos, porque así como Sergio Rodríguez afirma con gracia que Melanie Klein es china y Freud y Lacan japoneses, él se manifiesta como japonés en la galanura con que juega con los contextos.

Este libro de Sergio Rodríguez renueva en el lector las inquietudes que ya los dos primeros volúmenes de esta serie habían despertado: inquietud por investigar lo nuevo, lo que viene y nos convoca desde su Real.

En cuanto al volumen que nos ocupa me pareció pertinente subrayar en mi lectura la decisión del autor de no dar a escribir el prólogo, como sí lo había hecho en el primer y segundo tomos de esta serie, sino escribirlo él: nos dice que la razón es que sólo él tiene una idea aproximada de lo que significa este tercer tomo. Nos indica también que habrá otras series y que los prólogos a los dos anteriores libros lo contentaron mucho pero… quiere establecer una diferencia que parece tener relación con el acto de nombrarnos analistas.

Leí esta decisión como una advertencia sobre el carácter, la fuerza, que tiene este texto ya desde el lugar que ocupa en esta serie de cuatro libros que ha titulado En la trastienda de los análisis.

El autor ubica su  texto dentro del mismo norte que su producción anterior: “Afirmar y ampliar la eficacia del psicoanálisis en su tarea de morigerar los padecimientos del alma e incidir en la sociedad para que ésta funcione menos destructivamente” y en particular destaca su deseo articular estas investigaciones con las investigaciones de las neurociencias.

Ahora bien, ¿Qué nos venía diciendo en los dos primeros volúmenes Sergio Rodríguez  para que este tercer libro quede ubicado y subrayado de esta manera?

La serie se abrió con el primer volumen que lleva como subtítulo: Posición y función del analista, donde trabaja fuertemente los inicios de tratamientos difíciles. Es decir, los obstáculos, las dificultades que se presentan en los inicios y que, si no son advertidos, se podrían instaurar como errores de escritura y abortar el transcurso de la cura. Ubica en estos desarrollos una y otra vez en el discurso psicoanalítico.

El segundo volumen lleva como subtítulo: El diagnóstico psicoanalítico como recurso para la cura. La lectura lleva a potenciar la eficacia del discurso analítico, el autor juega con las letras y lugares de escrituras lógicas, descubriendo otras posibilidades discursivas muy esclarecedoras para pensar nuestra época y algunas posibles salidas creativas a sus encrucijadas.

Por otro lado el escritor nos dice que el cuarto volumen, es decir el que seguirá a éste que estamos presentando, contendrá el comienzo, desarrollo y fin de un análisis.

A lo largo de toda esta serie se resalta la figura del payaso, que Lacan tomó para presentar al analista y se nos dice que el payaso tiene lugar, trabaja, en los intervalos…También Sergio Rodríguez compone su actual texto construyendo tiempos y lugares de intervalo en los que articula los textos y los  contextos de la escena y de sus trastiendas.

¿Qué papel juega este volumen, el tercero? Entre las exposiciones de lo psicoanalítico como recurso, la teorización de los discursos para mejor ubicación del discurso del analista, por un lado, y -por otro- la exposición y despliegue de un análisis, el autor coloca este libro como una bisagra necesaria: dejarse atravesar todo el tiempo por  la pregunta: Por qué me nombro analista Y nos presenta su testimonio de des-subjetivación trabajando en la teoría psicoanalítica el pase de la teoría de Melanie Klein a la de Lacan, argumentando, sencilla pero nodularmente, los hallazgos de la teorización lacaniana y sus efectos en la clínica.

Queremos decir que la estructuración de los capítulos es tal que lleva a que una y otra vez nos hagamos, junto al autor, la pregunta ¿Por qué me nombro analista? haciendo jugar la pregunta con distintos contextos, porque así como Sergio Rodríguez afirma con gracia que Melanie Klein es china y Freud y Lacan japoneses,  ( habrá que leer el libro para descubrir el por qué) él se manifiesta como japonés en la galanura con que juega con los contextos.

Los cuatro primeros capítulos nos llevan a desentrañar conceptos jugosos  tales como yo, superyo, letra, significante y objeto. Retoma una y otra vez desarrollos anteriores y los vuelve a intercalar en un juego de razones enriquecidas.

Los tres capítulos  centrales nos llevan a que pensemos las argumentaciones precedentes en el contexto de la sociedad y la cultura, y allí muy perspicazmente intercala una entrevista que el autor hizo en los años 90 a Hitoshi Oshima, profesor de la Universidad de Kyoto y doctorado en la Sorbona, y un texto de Oshima sumamente interesante. En ambas ponencias “la dialéctica de la nada intermediaria” el japonés despliega argumentos que nos descentran de los moldes a los que estamos acostumbrados en nuestra sociedad occidental. Otra vez Sergio Rodríguez nos conduce a un intervalo para desde allí poder pensar la estructura del lenguaje en otra lengua, condicionadora de toda otra relación a la letra y al significante, visión que enriquece la lectura de muchas de las ponencias de Lacan.

Los tres capítulos finales nos llevan a trabajar junto con el autor las posiciones de Melanie Klein, Freud y Lacan  con relación a la clínica y, en el corazón de ésta, la articulación entre objeto, cuerpo y poder…. Aquí es donde podemos entroncar con el deseo expresado en el prólogo de articular el psicoanálisis con los descubrimientos de las neurociencias, ya que el cuerpo y el poder que surgen de estos descubrimientos nos están pidiendo a nosotros, los analistas, que no seamos tan tímidos…y nos afiancemos en  el trabajo conjunto “para hacer la vida subjetivamente más vivible”.

La trastienda también es un lugar, el lugar de lo que no está en escena, el lugar de una astucia payasesca que daría, a su vez, lugar a la sabiduría de la falta, donde Real, Simbólico e Imaginario se agujerean entre sí para mejor anudarse.

Y este pase de Melanie Klein a Lacan nos hace pensar en aquella pregunta que hacía Lacan hablando del otro pase“¿Cómo reconoceríamos en la oscuridad qué es un nudo borromeo?”, ya que es de eso de lo que se trata en el Pase.

Desde las letras que Sergio Rodríguez va desplegando en este libro descubrimos un tejido de esa práctica: reconocer una y otra vez el nudo borromeo en la oscuridad  y no temer a los enredos en los que esa ejercitación nos envuelve. El libro y su autor nos invitan y nos alientan a que también nosotros descubramos esa experiencia y las nuevas posibilidades que ella inaugura.

¿Qué es Páremai Fractal?

La Fundación Páremai Fractal es una organización sin fines de lucro que nació en 1993, y en 2008 se convirtió en Fundación. Está comprometida en trabajar junto al individuo y el grupo humano con que se vincula ese individuo, en la construcción o recuperación de sus posibilidades vitales.

En Fundación Páremai Fractal buscamos honrar el compromiso de trabajar junto a cada persona y familia reparando, fortaleciendo y promoviendo el tejido social inclusivo.

La propuesta es desde el Psicoanálisis en Red, una práctica relativamente nueva e innovadora y con resultados significativos para quienes lo han experimentado.

Su nombre rige su accionar. Páremai en griego significa: me siento junto a ti y Fractal, refiere a la estructura topológica de los distintos tiempos y espacios en los que el dispositivo se expresa. También implica el análisis de los sujetos en relación con sus entornos y con relación a estos: su proximidad, texturas, uniones, vínculos, etc.

Páremai Fractal no es una fundación en abstracto, es un lugar donde se encuentran y se construyen muchas vidas, sueños, habilidades y sensibilidades. Conlleva un sentarse junto a, un acompañar comprometido en transformar las dificultades que forman parte de todo crecimiento, para que cada persona se encuentre con su fuerza, su alegría, su capacidad de amar y sus recursos para abordar los malestares desde perspectivas diversas.

¿Cómo se trabaja en Páremai?

En la Fundación acompañamos el nacimiento de la vida en cada persona, familia y comunidad, para que puedan con los desafíos que la vida implica. Páremai aloja a los sujetos sufrientes, ayudando a que ese sufrimiento se transforme en un compromiso consigo mismo que lo libere. ¿Cómo lo alojamos? Con los actos que respeten los recursos y límites personales, las verdades y deseos que hacen único a cada ser y con la integración a la vida comunitaria, junto a los demás.

La propuesta teórica y metodológica es desde el Psicoanálisis en Red, con el método Páremai, que consiste en una práctica clínica materializada en una oferta diversa que incluye atención psicoanalítica, formación de profesionales en esta práctica y actividades de extensión comunitaria.

Nuestra modalidad original dentro de la propuesta está dada por el abordaje atendiendo a la multitud de variables, la articulación del psicoanálisis con otros saberes, un grupo de especialistas profesional y cálido, y la experiencia de más de 20 años de trabajo continuo

¿Qué es el psicoanálisis en Red?

A principios del siglo XX Sigmund Freud crea un método, que conocemos como psicoanálisis. Tenía como objetivo, explorar el alma humana escondida y adormecida en el inconsciente, esas fuerzas que siempre actúan en nosotros sin que seamos conscientes.

Pasado medio siglo, Jacques Lacan investiga relaciones entre la matemática y el psicoanálisis que pudieran enriquecer el psicoanálisis del siglo XXI.

Ante el desafío de un cambio de época marcado por los avances científicos y tecnológicos que hacen de nuestro mundo cotidiano una red interdependiente, el Psicoanálisis en Red toma como plataforma de su innovación un razonamiento, una topología que consiste en una inmensa red de relaciones, de hiper-conexión, de interdependencia.

En esa trama infinita, el método del Psicoanálisis en Red busca generar relaciones que favorecen la construcción de una comunidad de psicoanalistas, de un equipo que trabaja junto a aquellas personas que realizan la liberadora experiencia del análisis de su psiquis.

Reconocidos psicoanalistas trasladaron la abstracción del consultorio psicoanalítico para vincularlo con los problemas sociales: las guerras, los conflictos económicos graves, los desastres naturales, o fenómenos que dejan cientos o miles de afectados. Pero pocas veces se logró hacer que estos avances continuarán en el tiempo como para que la población los considera parte de su patrimonio al servicio del bien común. Nosotros, en Páremai Fractal, nos lo proponemos.

Desde la práctica del Psicoanálisis en Red, el método Páremai, que tiene en cuenta los condicionantes propios de cada individuo y los condicionantes de los entornos, permite construir un Sujeto Colectivo al servicio tanto de la singularidad de cada individuo como de las singularidades comunitarias que él va construyendo.

Nuestro método, orientado por las investigaciones topológicas de Lacan, proporciona espacios, modos, funciones y articulaciones estratégicas orientadas a que los conflictos den paso a la interacción comunitaria que facilita el tratamiento y teje en Red la transferencia curativa. Se instrumenta al servicio no sólo de individuos singulares, sino también de grupos familiares e instituciones diversas con excelentes resultados.

En síntesis, el Psicoanálisis en Red posibilita una experiencia psicoanalítica personal facilitada por el trabajo colectivo organizado. Su método persigue varios fines: Por un lado reparar, fortalecer y promover el tejido social a fin de que resulte inclusivo. Por otro lado, practicar una clínica fuertemente articulada y flexible que entrene en amplitud vital tanto a quienes inician un camino de sanación como a quienes la practican desde una sólida responsabilidad. Apunta a la creación de muchas comunidades terapéuticas, que desde su formación y su entrenamiento se ejerciten, como Sujetos colectivos, en la disposición y combinación de estrategias flexibles, efectivas y abiertas para que nadie quede excluido del campo de la salud mental.

¿Qué es Páremai Fractal?

Instituciones que nos acompañan: