Entrevista a la Lic. Silvia Beatriz Rivello publicada por la Revista Imago Agenda N°16 (1997/ 1998)

Una Institución en Red

La lic. Rivello, Directora de la Institución Páremai, nos da su enfoque del trabajo multidisciplinario en salud mental y nos habla acerca de la creación de una “Institución en Red”.

¿Cuáles fueron los motivos que la llevaron a idear un dispositivo en Red?

S.R. El primero y principal, los pacientes y no digo los analizantes, aquellos que más o menos felizmente pueden acogerse al diván y hacer trabajar el objeto que los causa, sino los pacientes que pacientemente padecen un lugar imposible, muchas veces tildado por nosotros de inanalizable. En un segundo lugar una cierta lectura de lo que les está ocurriendo a una mayoría de adultos en relación a su posición de “orientadores” de niños y/o adolescentes. Hoy la superproducción simbólica, al contrario de lo que sucedió durante siglos, vuelve ineficaces las lecturas e intervenciones de estos adultos. Niños y adolescentes piden ser orientados por lo Real. Los adultos nos resistimos tanto a esta orientación como a su demanda. En tercer lugar; la lectura de los últimos seminarios de Lacan que provocó en mí (como supongo que en todos los que se abocan a dejarse trabajar por ellos) una revolución en mi clínica que sentí necesaria trasladar a una clínica Institucional.

¿Qué características tiene la Institución que lleva adelante este emprendimiento?

S.R.: Todos los lugares institucionales están pensados, implementados y trabajados para poder sostener el dispositivo por un lado y para tramitar las demandas que el dispositivo promueve por otro. Para su regulación nuestra Institución pide a más de los vértices de la Red, estos cuatro lugares: “Más Uno” de la Estrategia, en relación a la clínica; “Más Uno” de lo Cotidiano, en relación con el ensamblaje con la realidad; “Más Uno” de la Dirección, en relación a la articulación con la teoría que sustenta Institución y Dispositivo; y “Más Uno” Institucional en relación a la Ética que nos funda. También tienen lugar tres asesorías ejercidas por profesionales de larga experiencia que nos brindan supervisiones y lecturas del trabajo Institucional. Se acotan y suplementan mutuamente. A su vez el dispositivo requiere otros espacios que están integrados por: Departamento de Adultos, Departamento de Adolescentes, Departamento de Niños, Departamento de Situaciones Limite, Espacio de Extensión Comunitaria, Espacios de Formación.

¿De qué tratan esos espacios clínicos que no recubre la oferta específica de Páremai?

S.R.: Se dio el caso de que algunos psicoanalistas viendo los efectos de nuestro trabajo en Red, fueron demandando nuestra posible intervención en relación a pacientes adultos. Esto resultó todo un desafío para nosotros: poner la Red al servicio de un sujeto y su analista a fin de trabajar con el primero para que a su vez pueda trabajar mejor en su análisis. Por otra parte la apertura del Departamento de Situaciones Límite en donde no sólo trabajamos con niños y adolescentes sino frecuentemente con adultos. Es que cuando en algunas familias quienes sostienen los lugares padre o madre no pueden responder de ellos ni de sus funciones, los hijos (así sean a su vez adultos) se ven afectados. En estos casos las familias tienden a fragmentarse, a homogeneizarse, complicando más la situación. Trabajando el Departamento de Situaciones Limite esa clínica que llamamos de lo Real del Padre logramos movimientos subjetivantes de importancia.

¿Qué fundamentos encuentra esta idea del dispositivo en Red de la teoría psicoanalítica?

S.R.: El pensamiento de Lacan, desde la lectura de sus últimos seminarios, posibilita que el psicoanálisis no quede entrampado en la modernidad. La topología del nudo borromeano inserta en cada operación de la Red, nos permite trabajar con: la escritura de lo imposible; La escritura que posibilita la construcción de la realidad; Escrituras de deshomogeneización. Por otro lado conceptos que se deducen de estos últimos seminarios de Lacan tales como el de Nominación, lo Real del Padre, Una Mujer. Tienen para nosotros fuertes consecuencias. Nos parece que esta clínica debiera leerse como una clínica de lo Real del Padre. En tercer lugar y no el menos importante, nos proponemos no sólo considerar en el nudo, el lugar de lo Imaginario sino también ponerlo a trabajar. Esto implica poder desplegar la topología que Lacan sugiere en L’Insú y al mismo tiempo pensar no sólo en Nominación Simbólica; sino también en Nominación Imaginaria y Nominación Real.